Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

19 junio 2016

Argentina y su manera de ganar

Golear sin convencer


Antes de nada, por favor, no me deis muchos palos por lo que voy a decir a continuación. Argentina ganó 4-1 a Venezuela con un juego bastante básico, con un resultado engañoso y sobretodo gracias a la gran pegada de sus delanteros potenciada mas si cabe por los numerosos errores de los venezolanos.

Dicho sea de paso que me gustó muchos de los matices que introdujo el Tata Martino en estos cuartos de final de la Copa América Centenario 2016. El ver que jugadores como Nico Gaitán tienen su oportunidad es de agradecer, ya otra cosa es si lo aprovecha, cosa que no fue así pero luego repasamos este detalle. También me gustó ver que Messi es mucho más que un jugador de ataque y me explico. El crack del Barcelona estuvo en modo jugador completo total dando rienda suelta a sus variantes de juego y sobretodo ayudando a su selección en la salida de balón. Bajaba constantemente, sobretodo en la primera parte, hacía la línea defensiva para colocarse en la parte derecha justo delante del lateral Mercado e iniciar la jugada. En la mayoría de veces conseguía dos objetivos muy valiosos; por una parte descuadraba las marcadas líneas de Venezuela ya que se llevaba a uno o varios jugadores detrás suya y por otra parte daba opciones a sus compañeros de aprovechar el espacio que iba dejando.



Rondón y su doble misión


En Venezuela el esquema e idea era claro. Un marcado e innegociable 4-4-2 donde Rondón tenía una doble tarea. Primero estar atento a los desmarques de ruptura que podrían darse si alguno de los medios venezolanos cogía el balón y segundo era la labor a desempeñar cuando Argentina tenía el balón en su poder.



El ex delantero del Málaga tenía que ser la sombra de Javier Mascherano. A principio no acabé de verlo claro, de hecho creía que era una acción circunstancial del juego, pero tal como iba avanzando los minutos se veía mucho más claro. La misión no era otra que tapar la línea de pase hacia el pivote posicional y que por tanto estaba más cerca de la defensa para sacar el balón desde atrás.

Ante esta circunstancia se veía como constantemente la idea no era otra que sacrificar a Messi para que bajara mucho más y así de paso dar aire a Banega y compañía por dentro. No era mala idea pese al desgaste que podía ocasionar en el astro argentino pero se puede decir que funcionó sobre todo viendo el primer gol de Higuain.

Una de esas acciones donde Leo tenía que ir a recibir hacía la parte derecha de su defensa era suficiente para dar rienda suelta a una de las jugadas más preciosas que se recuerdan en esta Copa América Centenario. Viendo varias veces la jugada parece que los jugadores de Venezuela se paren pensando que va a hacer la típica jugada de regatear a varios contrincantes pero lejos de aquello, Messi se coloca escorado desde más de 30 metros, alza la vista y sin pensarlo coloca una precisa asistencia al espacio tras un gran desmarque de Higuain que dispara de primeras para firmar el primero del partido. Acción memorable y que define todo el partido, es decir, una pegada terrible que es suficiente para ganar por 4-1 y pasar a semifinales.




El curioso caso de Gaitán y Peñaranda


Es anecdótico que justamente el jugador novedad no tuviera el mejor de sus partidos en una ocasión que pintaba perfecto para dar un paso más en su prometedora carrera. Estoy hablando del reciente fichaje del Atlético de Madrid, Nico Gaitán. El ex del Benfica era titular en la parte izquierda del ataque tras los problemas de Agüero pero no estuvo nada fino. Se puede decir que lo intentó pero todo sin demasiada suerte o muchas veces con demasiados nervios. Tampoco ayudó el juego de su selección que iba demasiado intermitente y fijado por Messi. Fue sustituido por Lamela que seguramente sea el titular en la semifinales ante EEUU.

En la otra parte estaba Peñaranda que apuntaba a titular en el once de Venezuela. Seguramente y con total seguridad el jugador más desequilibrante de todos los citados pero que a última hora una inoportuna lesión en el calentamiento le dejó fuera de combate. Su sustituto, Seijas, podemos decir que dejó varios detalles de interés pero lejos de los regates que puede dar de si el jugador del Granada. De hecho, acabó bastante desquiciado, con una merecida tarjeta amarilla y con gestos de estar algo encorsetado en banda.

Argentina puede ganar sin Banega 


Es curioso pero es cierto. Parece que Argentina pueda permitirse el lujo de prescindir del juego ofensivo de Ever Banega. Es aventurado decir esto pero es lo que se vio ante Venezuela. Los chispazos que suele dar el medio del Sevilla no se vieron por ninguna parte y solo el buen juego de Messi e Higuain taparon el mal partido del organizar que necesita Argentina. Ahora bien, esto fue ante Venezuela, que con todos mis respetos, es muy inferior a los argentinos en todas las facetas del juego, así pues ¿le valdrá ante EEUU?



Estados Unidos es la siguiente rival en semifinales. Una selección que ha pasado casi de puntillas para los demás rivales, tal vez por la supuesta inferioridad que se les encomienda. El anfitrión ha llegado a semifinales dejando atrás rivales de mucha más entidad y sobretodo dejando bien claro que su esquema táctico es ordenado y muy productivo. Klinsmann ha dado con la tecla para dar alma a una selección que carecía de juego productivo y tal vez la confirmación sea dar la campana ante los argentinos.