Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

16 marzo 2016

Una noche épica en el Vicente Calderón


El Atlético consigue doblegar al PSV en la tanda de penaltis



Tuvimos guerra hasta el final. Como cualquier gran noche de Champions League, este partido tuvo emoción hasta la tanda de penaltis. La dichosa lotería dio el pase al equipo del "Cholo" Simeone pero antes, ambos equipos se fraguaron en una batalla sin descanso por el control del medio campo.

El once del PSV con tres centrales, dos carrileros, un medio de contención y dos puntas con Propper de volante hacía ver que Cocu quería un partido idéntico al de ida. Esperar, aguantar y aprovechar los errores del rival en forma de contra. Casi lo consigue pero ese juego racano más propio de un equipo italiano, no funcionó.





Las líneas estaban bien juntas, coordinadas y sobretodo con una rigidez táctica que dificultaba los ataques del Atlético. Sacrificar a Luciano Narsingh para tener un defensa central más hizo que los dos laterales tuvieran una importancia mayor. Además, con este esquema de 5-3-2, Locadia se quedaba más centrado haciendo pareja con Luuk de Jong, así pues se desprendía del extremo izquierdo que normalmente ocupa.






En muchas ocasiones, el Atlético de Madrid, ha conseguido traspasar la primera línea de presión del PSV con toques rápidos y precisos. Pero también es cierto que en algunas fases del partido, Gabi se ha visto rodeado por hasta cuatro rivales. Las líneas del PSV se mantenían ordenadas a excepción de cuando el equipo colchonero tenía que sacar el balón desde atrás. En ese momento, los medios se juntaban con los dos delanteros e intentaban robar. Ahí estaba la posibilidad de hacer daño. Contras rápidas y por sorpresa. 






La posesión ha sido el factor diferencial



Es curioso que todo se haya decidido en el medio campo. El PSV juntaba sus líneas y se hacía fuerte con Guardado y Propper mientras que el Atlético hacía lo propio con la pareja Gabi - Augusto Fernandez. Simeone sorprendía poblando el medio campo con jugadores de posesión y mucho sacrificio como Sául, Koke, Gabi y por supuesto el ex del Celta, Fernandez.

Esta declaración de intereses se comprobaba con el dato que daba la UEFA con los pases hechos con éxito. La igualdad era máxima y así se reflejaba.





El juego conservador sólo funcionó hasta que los penaltis decidieron



El PSV traicionó a sus ideas que le han llevado a liderar la Eredivisie 2015-16 para parar el juego combinatorio y la garra del Atlético. Es cierto que en la ida consiguió llegar con vida al Vicente Calderón pero faltaba una mínima muestra de egoísmo. No hubo esa pizca de ganar para marcar un gol y complicar la vida a los madrileños.

Eso si, hay que reconocer el buen juego táctico que tan bien se había ensayado para este único encuentro. Para el recuerdo quedará que casi eliminan a uno de los equipos de moda en los últimos años.