Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

30 diciembre 2015

Un Anderlecht con dos premisas claras

El Anderlecht ganó por 2-1 al Westerlo


El Anderlecht pudo ganar al Westerlo en su último partido de liga belga en la presente temporada por un resultado algo engañoso ya que el 2-1 no refleja el claro dominio del equipo local ante el último clasificado de la tabla clasificatoria. Pero más allá del resultado, la victoria, los goles y los tres puntos, quiero centrarme en lo que realmente hace que este partido se entienda; la táctica. Dos premisas; control y mucha preparación táctica en las jugadas a balón parado.



Antes de nada, debemos saber que hubo tres protagonistas. Atrás se despedía Gillet y lo hizo a lo grande firmando un buen partido, con buenas subidas al ataque y encima marcando un penalti algo discutido. Sin dejar la zona defensiva, destacamos a un polivalente Frank Acheampong. El internacional por Ghana fue una autentica bala subiendo desde su lateral izquierdo. Fiabilidad para acelerar, combinar rápido y plantarse en el área rival con relativa facilidad. Un autentico comodín que lo mismo lo hace bien de lateral que de extremo en ambos lados del terreno de juego. Por último, destacamos a Stefano Okaka, el delantero que acompaña a Suárez en la pareja de delanteros que forma el Anderlecht. Sin duda, es un armario que se mueve con lentitud sin balón pero que siempre esta en el momento adecuado, ganando por anticipación y aprovechando su enorme físico para tener ese segundo que le de un angulo casi perfecto para pasar o bien disparar. Un delantero a tener en cuenta.

Los corners, siempre en corto


Una de las premisas de este Anderlecht es tener un mimo especial por el balón, por el buen trato para conservar su posesión y a la vez su dominio sobre el rival sin descuidar la buena disposición táctica para sorprender y no ser excesivamente plano. Ahí es donde entran las jugadas a balón parado.



Todos los corners que sacó el Anderlecht ante el Westerlo fueron en corto pero no por ello no hubo centros al área ya que la idea era dar el pase en corto al primer palo para que este saliera del área arrastrando a su marcador y dejando excesivamente atrás a la zaga del Westerlo. De esta manera se ganaba la ventaja de dejar a varios jugadores sin marca personal y tener el centro mucho más claro.




Defour construye mientras el equipo se despliega 




El Anderlecht no tiene prisa para atacar. Basa su juego en tener bien abierto a sus laterales que suben constantemente. Deja que sus extremos se vayan intercambiando. Por ejemplo, si Praet se interna, su compañero de posición en la banda opuesta, en este caso Lukebakio, se queda más fijo en la línea de cal. De esta manera, el ataque se hace más efectivo ya que el peso de este va por el lado izquierdo donde esta Praet haciendo diagonales y eso hace que inconscientemente el Westerlo bascule hacia ese lado dejando descuidado el otro lado donde tanto el extremo como el lateral ya han ocupado posiciones totalmente desiertas de marcaje.



Además, cuando esto no acaba de funcionar, el equipo tiene un plan b. Es decir, se encarga de hacer un tres contra uno. Mientras el lateral sube (Acheampong), el interior (Praet) se va esperando a combinar con el medio centro (Defour) o el delantero que apoya (Okaka) para dar el suficiente tiempo al desmarque por el hueco que deja el defensa derecho y el lateral derecho del Westerlo. Se intentó varias veces con bastante acierto. Otra cosa es que el pase sea lo suficientemente rápido o que no se haga un segundo tarde para caer en fuera de juego pero eso ya son detalles secundarios que a veces depende más de la coordinación y concentración. 




Los goles de ambos, a excepción del penalti, a jugada ensayada


Es muy curioso como dos de los tres goles del partido subían al marcador gracias a una jugada de estrategia a balón parado. Es una señal más del concepto táctico que tuvo este encuentro que lo hace tan especial al margen del marcador tan corto.

En el caso del Anderlecht podemos ver un excelente centro desde la parte derecha donde se hace presente la superioridad por arriba de Okaka. Jugada previa a un saque en corto y una buena colocación previo al excelente centro final.




Si vamos al gol del Westerlo, aun me gusta más porque, nuevamente viene de una jugada a balón parado, concretamente de un corner donde el balón tiene que llegar primero al segundo palo tras un buen desmarque al espacio y finalmente este debe prolongarla de nuevo hacía el primer palo donde se encuentra Cools para rematar el gol de cabeza.