Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

22 diciembre 2015

Tres variantes dan la remontada al Milán ante el Frosinone


Una segunda parte con tres variantes tácticas sirven para dar la vuelta al marcador


El Milán nos volvió a dar una de cal y una de arena, es decir, volvimos a ver un equipo que es capaz de lo mejor y de lo peor en el mismo encuentro. La irregularidad es su sello más característico de las ultimas temporadas además de los despistes defensivos que han ido acompañando como algo ya natural. Ante el Frosinone empezó perdiendo, de hecho estuvo toda la primera parte con el 1-0, pero en la segunda parte se vio tres variantes tácticas que hizo levantar esa pequeña losa y acabar ganando por 2-4.

Montolivo como primera opción


El Milán necesita una seguridad defensiva y una idea para poder hacer valer su superioridad ante el Frosinone. Tal vez eso mismo debió pensar el técnico ya que lo primero que hizo fue adelantar la línea de ataque para presionar a los defensas rivales, dar libertad a Bertolacci y sobretodo dándole un toque de responsabilidad al eje del medio campo con un Montolivo que se quedaba como único medio centro posicional.

Parece simple y tal vez muchos piensen que Montolivo debe jugar más cerca del área sin tantas ataduras de tener que conservar la posición pero en ocasiones no es descabellado darle pausa para que organice y guíe la transición.



Abate deja de ser lateral y se convierte en un extremo con tendencia a adentrarse


Otra de las cosas que me gustó y que además le dio superioridad al Milán es el rol que se vio de Abate. Pasó de ser lateral profundo a iniciar su desmarque desde la posición de carrilero para sumarse al ataque como un extremo pero para luego adentrarse y hacer que esa banda quedará "teóricamente" vacía, la cual ocupaba Niang para sorpresa de los rivales.



Honda por dentro, Niang por fuera


Por último, el abandono de Honda dejando su banda derecha para juntarse por dentro con Abate dejaba muchas dudas al lateral rival que no tenía a nadie que marcar y que además le creaba confusión ya que Niang caía en ese hueco por sorpresa. Eso hacía que hubiera superioridad por dentro y opciones por fuera que el Frosinone no podía tapar y toda su defensa se descolocaba.