26 enero 2018

Felix Sánchez, un teórico desconocido que triunfa en Catar

Un orden dentro del desorden






Cuando empecé a ver la Copa Asiática sub 23 que ha organizado China, tenía claro que era una buena oportunidad para seguir descubriendo talento semidesconocido para el gran público y casi escritos en la agenda de las promesas por unos pocos. Pero lo que no esperaba encontrar es revelaciones en las eliminatorias finales como Catar y Vietnam. Para mi es algo de locos que en un torneo donde juegan Japón, Corea del Sur y Australia se vea una final Uzbekistán - Vietnam, pero así ha sido.

En todo caos hay alguien que pone cordura, que da sentido a lo imposible y que además te pone esa sonrisa en la cara que viene a ser un "bestial" como descripción a lo que estas viendo. Me quiero centrar en una de las grandes alegrías del torneo, Catar. El entrenador español Felix Sánchez dejó las categorías inferiores del Barcelona y se embarcó en una aventura que a priori no era nada fácil de llevar. Catar le abrió las puertas, gracias en parte a Xavi Hernández, que lo recomendó. El éxito ha sido tal que la selección catarí ha sido tercera derrotando a Corea del Sur y con muy buenas sensaciones en la fase de grupos además de las eliminatorias de cuartos y semifinales.

Como pasa en el cuarto de mis hijos, intento que haya un orden dentro del desorden, y eso precisamente debe pensar Felix a la hora de ordenar a los suyos en cada partido. Juntar a 11 jugadores que no tienen experiencia, que les cuesta jugar en equipo y que precisamente no pueden presumir de técnica. Parece tarea complicada y lo fue pero con un esquema basado en contener con cuatro defensas, ser fiable en medio campo con un doble pivote, tenaz en las bandas y sobretodo apoyándose mucho en la pareja que forman el media punta y el delantero centro, se pudo conseguir.





Un 4-2-3-1 de manual que por momentos pasaba a un 4-4-2 o incluso a un 4-5-1 si la ocasión lo requería. En defensa no han sido una maravilla pero han sabido sufrir y eso lo ha aprovechado su mejor línea, el ataque. Monein (numero 8) ha sido el capitán y el faro que ha movido el equipo tanto partiendo de medio centro como se le vio en la fase de grupos, como de media punta como ha tenido que hacerlo en las semifinales y la final de consolación. El centro campista es uno de los pocos que ha salido de Catar. Actualmente es jugador de la Cultural Leonesa, hecho que se nota muchísimo a la hora de moverse por el campo y ver sus decisiones. 

Otro de los jugadores que me ha gustado mucho es Afif (numero 10). Un media punta que ha tenido que asentarse en la banda izquierda por circunstancias del guión. No es muy rápido pero se nota porque lleva el 10 en su camiseta. Tal vez le falta algo mas de contundencia pero ha sido clave cuando se juntaba por dentro.

Terminamos con dos jugadores que han tenido mucho que ver con el buen hacer del combinado catarí. Por un lado Madibo (numero 18) y por otro Almoez (numero 19). El primer citado es un defensa central que también estuvo en la Cultural Leonesa y que actualmente prueba en el Eupen. Pese a ser defensa, Felix lo ha visto mejor de pivote defensivo y ha dado un nivel muy bueno. Físicamente es un toro y va fuerte al corte con gran porcentaje de acierto gracias a su buena anticipación. El segundo citado es uno de los mejores jugadores del torneo, el delantero centro Almoez. Mucho físico (tiene un parecido a Benteke), buen juego de espaldas, sabe aguantar bien el balón, se asocia al primer toque y tiene un buen golpeo de balón. Titular indiscutible para Felix en todos los partidos que ha jugado Catar Sub 23.

Creo que a Catar le falta mucho para tener un nombre dentro del fútbol global pero el gran trabajo que se esta haciendo es innegable y el monumento que deberían hacer al entrenador español debe ser de los que se ven a kilómetros. Un pequeño que ha querido ser grande y digamos que lo ha conseguido.