Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

17 septiembre 2015

El Athletic de Bilbao destapó las carencias del Getafe

Más allá de la victoria, esta la sensación


El pasado fin de semana estuve viendo el Athletic de Bilbao - Getafe. Era uno de esos partidos que merece ser visto por las sensaciones que ambos habían dejado en las primeras jornadas donde curiosamente, no se habían estrenado en el casillero de victorias.

Esta claro que el favorito era el Athletic por aquello de jugar en casa y por supuesto por tener sobre el terreno de juego a jugadores con más renombre. Aun así, me llamaba la atención que Valverde no reservará casi nada para el partido que tenía entre semana de Europa League. Lo mejor fue ver al joven lateral Leuke, que por cierto lo hizo muy bien, la buena adaptación de Mikel San Jose en el rol de pivote defensivo y la continuidad de Aketxe en el ataque por banda izquierda.

Lo demás no variaba ya que seguía con Beñat de organizador, Susaeta por derecha, Aduriz en punta y De Marcos siendo el gran comodín una vez más adaptándose al lateral derecho. Por último nombrar al gran protagonista de la tarde, Raúl García, que parecía que llevaba toda la vida jugando en el nuevo San Mames.

El esquema del Athletic, como ha sido toda la vida, invita a la presión, a la velocidad por banda gracias a las subidas de los laterales y del juego aéreo con Aduriz y la incorporación de García. Unas claves que da forma el 1-4-2-3-1 con el que salió ante el Getafe. 

Vaya por delante que el Getafe de Escrivá no salió a la defensiva ya que podíamos ver que también usaba el mismo esquema, eso si, con la clara iniciativa de echarse atrás y esperar el error del rival. No es el Getafe de otras temporadas donde quería el balón y muchas veces eso no le hace ningún bien, le vi algo desesperado y con muchas imprecisiones a la hora de sacar el balón desde atrás. 

El pivote Lacen - Rodríguez no funcionó en ningún momento. De hecho, en el segundo gol, el cual viene de córner, se produce por la jugada anterior, a causa del error de Juan Rodríguez de no bajar a recibir y dejar que le encimen para así acabar perdiendo el balón por no poderse dar la vuelta y pasar hacía adelante.

En la segunda parte el doble cambio de Escriva dio algo de alas al ataque, el cual se veía muy espeso y falto de ideas. La entrada de Wanderson le puso ese necesario desborde por banda derecha que el sustituido Pedro León no había conseguido dar. El peligro del brasileño dio origen a varias jugadas de peligro del conjunto azulón. El cambio de Medran no se notó tanto.

Destacar también que Scepovic estuvo totalmente desconectado todo el partido. Parecía una isla y tal vez no debamos echarle la culpa a él, sino más bien a los que estaban justo por detrás. La idea de Escrivá de poner a Lafita tirado a la banda izquierda no dio resultado. Creo que debe jugar más centrado, más cerca del medio campo, ya que por sus condiciones técnicas puede dar más libertad apoyando por dentro.

La clave




La presión alta del Athletic de Bilbao fue tan efectiva que como vemos en la imagen que adjunto, cuando tenían que salir desde el saque de puerta no tenían otra opción que arriesgar a tirar en largo. Si nos fijamos, veréis que Guaita debe elegir entra jugar a su lateral o tirar en largo porque no hay más opción.

En la otra imagen podemos ver otra muestra de presión con hasta tres jugadores por cada uno del Getafe que disponía del balón. En este caso es la jugada previa al segundo gol, el cual viene de córner. El balón lo dispone Juan Rodríguez de espaldas a sus compañeros de medio campo, con la presión de tres rivales y con Beñat preparando la carrera al espacio para aprovechar la consecuente perdida del centro campista rival.



Las subidas por banda fueron otra de las claves del Athletic. Cuando el balón era del conjunto de Valverde, este rápidamente tenía la premisa de ordenarse bajo el mando de Beñat quien dirige bien hacía una banda u otra si no hay pase claro a la espalda de los centrales. Las subidas de Leuke y De Marcos fueron una constante y los apoyos de Aketxe y Susaeta se hacían palpables cada vez que el Athletic atacaba.



Curiosamente, el primer gol del equipo local viene precisamente por un buen saque de banda. Si os fijáis en la imagen, la presión al hombre del Getafe es nula. El lateral saca con total libertad hacía Susaeta que no tiene ni un solo adversario que le moleste para colocar su preciso centro con el pie izquierdo ante la subida de dos torres, Aduriz y Raúl García. El resultado es claro, gol del ex del Atlético de Madrid con un gran cabezazo.