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18 mayo 2015

Un Sassuolo con aires de grandeza

El Sassuolo me sigue pareciendo un equipo muy simpático y es fácil que lo sea ya. Su equipo, sus ideas, su forma de jugar, todo en definitiva invita a verlos cada fin de semana en la Serie A. Esta vez consiguieron ganar un rival de talla mundial en horas bajas. El Milán sufrió la calidad de Berardi que con un hat-trick ayudó a su equipo a llevarse el partido por 3-2.

Por cierto, hay que destacar que el Milán dejó fuera varios jugadores que normalmente son titulares. Empezando por la defensa pude comprobar que Mexes estaba en el banquillo y que Rami ni siquiera estaba junto a su compatriota. La pareja Alex - Paletta funcionó a medio gas. El argentino nacionalizado italiano, fue de lo poco que se salvaba en los pocos minutos de la primera parte donde el Milán buscaba la forma de pasar la primera linea de presión del Sassuolo. 

Paletta es uno de esos fichajes con poco nombre pero con mucho trabajo, sacrificio y experiencia. Tal vez muchos lo comparen con Alex que cumple con esos requisitos pero este último viene de vuelta y a Gabriel lo convocaron con Italia.

Un grave problema de colocación y creación


La idea de Inzaghi es bastante palpable. Quiere dominar pero el problema no es lo que quiere si no lo que puede. Es decir, no se puede querer jugar a dominar el partido si tu primer jugador para sacar el balón desde atrás es De Jong. El internacional holandés es un medio centro defensivo, destructor de toda la vida y muchas veces pasado de vueltas a la hora de recuperar balones pero nunca un canalizador de juego ofensivo. Poli estuvo a su lado pero tampoco fue el apoyo suficiente para que el Milán carburara.

Pasando por alto los problemas de creación en el medio centro, la cosa pasaba por apoyarse en las bandas. Lo malo es que Bonera no funciona de lateral y mucho menos si lo pones a pierna cambiada en la parte izquierda. Subió varias veces y lo intentó centrando al área pero no es su fuerte. Es un defensa con muy poca agilidad y algo pesado para ser el carrilero que el equipo necesita.

Honda fue el único que puso algo de emoción al encuentro. Sus batallas en banda derecha ante el lateral Peluso fue lo más incisivo del Milán en toda la primera parte. El japonés estuvo tirado a banda derecha y aunque no es su posición ideal, dejó varios detalles de calidad.

Un espirado Berardi se cargó al Milán

Tal vez sería demasiado osado decir que el Sassuolo es Berardi y diez más pero es así. Siento si es algo presuntuoso pero viendo los partidos de este chaval, cada vez me queda más claro que sin él, el equipo no estaría en media tabla alta.

Un hat-trick significo la victoria ante el Milán. Primero en un disparo desde larga distancia que a Diego López se le escapaba de las manos y entraba por muy poco en la portería pese a que el portero español se volvía loco afirmando que no era gol. Después una gran jugada de Tadei que desde medio campo ve la carrera de su compañero y le pone un balón medido a la espalda de los centrales. No se lo piensa y golpea de primeras. Por último, Berardi redondea su gran partido firmando el que sería el definitivo 3-2 tras una bonita combinación por banda, le llega el balón dentro del área gracias al toque sutil de Zaza y sobretodo por su gran anticipación. 

El tercer gol es una muestra de buen control. El equipo sale por la derecha, tras ver que no hay opción de seguir por ese lado, Biondini cambia el balón hacia el otro lado con un pase largo y preciso hacía la banda izquierda. Ya después llega el desborde, centro, toque de Zaza y el gol de Berardi. Una jugada preciosa para matar el partido.

Bonaventura puso el gol de calidad


El Milán pudo meterse en el partido con el gol de Bonaventura tras un buen regate a dos rivales y un buen disparo raso colocado tras ir internándose en el área sin que nadie se atreviera a taparle. Un gol de rabia que el propio jugador ni celebraba mandando a sus compañero atrás para intentar remontar. Sólo fue un espejismo, al igual que el gol de Alex tras un buen salto anticipándose a la salida del portero.

Dos expulsiones absurdas


El Milán se quedó sin reacción, sin ideas y sin dos de sus jugadores. Primero fue expulsado Bonaventura por unas manos absurdas y después le tocaría al español Suso que había entrado en la segunda parte. Un cumulo de despropósitos que deja bien claro el polvorín de egos que ahora mismo es el Milán.

Sin brillo


El milán se perdió buscando la creación. De Jong intentaba sacar el balón, Poli no acompañaba y Destro se perdía en jugadas aisladas sin apenas acompañamiento. El equipo se partía y el Sassuolo solo debía esperar para encontrar el momento indicado. Síntoma que ha mantenido durante toda la temporada y que Inzaghi no ha podido o no ha sabido solucionar.