Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

13 mayo 2015

Mucha posesión, cero efectividad

El Arsenal cae en su propia trampa y pierde 0-1



El Arsenal sigue fiel a su estilo de toque, buen manejo de balón, jugadas trenzadas y cuando surge la oportunidad dar el pase al hueco preciso para el desmarque de unos de sus fenomenales medias puntas que dispone en sus filas. El problema no esta ahí, realmente es una mentalidad muy buena, que ha dado grandes resultados pero que cuando te enfrentas a equipos como el Swansea, puede volverse en tu contra.

Eso mismo le pasó al equipo que entrena Arsene Wenger en su enfrentamiento ante el Swansea, este pasado lunes. Para empezar, Coquelin sigue siendo el medio centro titular que da equilibrio al equipo junto a Cazorla que parece aceptar su rol de medio campista organizador en detrimento de ser el jugador desquilibrante que solía asomar un poco más adelante partiendo desde una de las bandas. Hay que aceptar que la decisión de apostar por esta atípica pareja, esta teniendo sus resultados en el buen juego, otra cosa son los resultados. Wilshere, Flamini y Arteta se han visto relegados al banquillo en busca de tener el protagonismo perdido que en su momento tuvieron.

Justo por delante la tripleta de medias puntas compuesta por Alexis, Ozil y Ramsey, es la calidad que diferencia un equipo modesto de uno grande con aspiraciones. Durante el partido fueron intercambiándose la posición pero sigo viendo a Ozil algo lento y a veces fuera de lugar, también veo un poco egoísta a Ramsey que suele acabar las jugadas cuando muchas veces tiene la opción de pasar a un compañero con más opciones de remate y por último me queda Alexis que sigue siendo la chispa de desborde que hace falta pero con altibajos. Del delantero centro, en este caso Oliver Giroud, no hace falta darle más leña ya que si aun delantero alto y bueno por arriba no le llegan balones, mal vamos.

Un Swansea con ideas claras


Esta claro que Monk no iba a plantear un encuentro donde atacar descaradamente al Arsenal ya que es obvio que no iba a poder hacerlo con los jugadores que posee pero lejos de ponerse la camiseta de perdedor, dio un paso adelante y supo hace una presión eficaz en la salida de balón del equipo londinense. Sidgurson en punta y un combativo Shelvey eran los dos primeros stoppers que se encontraba el Arsenal a la hora de intentar sacar el balón desde atrás. Un triangulo mágico para que Cazorla y Coquelin tuvieran serios problemas para recibir el balón con claridad y suficiente tiempo para mirar a su alrededor.

Presión en triangulo del Swansea


En la imagen que os pongo, se ve claramente que entre Shelvey, Cook y Ki hacen un linea apoyándose en los dos jugadores de banda que forman el ya mencionado triangulo. Un forma eficaz de poner un embudo en el comienzo de la jugada. Se sabe que el Arsenal es fuerte en los metros finales, así pues, la mejor solución es estar atentos atrás y sobretodo taponar la salida del medio campo para que los centrales sean los indicados de buscar soluciones.

El gol fue un despiste monumental de los dos centrales


Un buen centro lateral, un delantero con buena colocación y sobretodo con un gran bagaje cabeceando. Gomis esperó paciente el desborde de su compañero, aprovecho la confusión que creaba Sidgurson a los dos centrales y por si fuera poco, nadie le marcaba por detrás, lo cual fue un grave error.

Secuencia del gol del Swansea (Gomis)

Si os fijáis en las dos imágenes, veréis como se origina la jugada de despiste de los dos delanteros a los cuatro jugadores que teóricamente debían cerrarlos. Shelvey la pide fuera del área mientras Sidgurson inicia la carrera al hueco que dejan al primer palo. En ese mismo instante se ve como Gomis esta sólo ya que los dos defensas están por delante de él y el lateral (Monreal) no le marca. Demasiadas facilidades ante un jugador con tal envergadura y en una posición tan franca para poder rematar. Sólo hacía falta un buen centro y para suerte del equipo gales, lo hubo.