Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

09 septiembre 2014

Dinamarca empieza con paso firme


Estuve viendo el partido de Dinamarca ante Armenia que se jugaba en Copenhague y la verdad que me gustó mucho como jugaron los de Olsen pese a tener que hacer algún ajuste en la segunda parte. Bien es cierto que de entrada, la cosa no pintaba bien pese a tener mejores ocasiones ya que Armenia fue la primera en golpear. Un buen disparo desde aproximadamente 30 metros del media punta del Dortmund, Mkhitaryan, servia para que los daneses tuvieran que remar a contracorriente en su propia casa.

La verdad es que lo armenios no jugaron a tener el control del partido siendo listos conociendo sus propias debilidades a la hora de comparar la calidad técnica frente al poderoso adversario. No es la Dinamarca de Laudrup pero sin duda tiene mimbres para hacer cosas interesantes.

El factor Schone


Me llamó la atención ver a Schone tan atrás. El delantero del Ajax es un jugador que normalmente cuando juega con su equipo es casi como un segundo punta que descompone la defensa rival. Con su selección lo vi de partida más retrasado, casi como medio centro ya que tenía que bajar en exceso para poder tocarla dejando que Bendtner quedará como la referencia.

Sinceramente me gusta ver a Schone como volante izquierdo casi acompañando al delantero centro a la misma altura en varias ocasiones del partido pero moviéndose continuamente hacía dentro para crear espacios y a la vez dar los pases al hueco que tan bien sabe.

Ayer ante Armenia, Schone no estuvo nada bien pero no creo que fuera culpa de él, sino más bien de la labor de ponerlo como medio centro adelantado para trabajar más de la cuenta en una posición poco cómoda para él.

En bandas la cosa cambia porque dispuso de la lógica para poner a Krohn Dehli y Eriksen. El del Celta de Vigo estaba totalmente pegado a la línea de cal de la banda derecha mientras el talentoso interior del Tottenham ocupaba falsamente la banda izquierda ya que continuamente se adentraba para hacer superioridad por dentro.

Medio centro para Hojbjerg, que tuvo la gran labor de hacer el gol del empate, y para Kvist que hizo una labor más que aceptable siendo el medio centro posicional donde todos se apoyaban para salir con el balón jugado en corto.

Con la entrada de Vibe todo cambió


En la primera parte, Dinamarca tuvo muchas ocasiones pero no llegaba la claridad para poder hacer gol. Olsen se dio cuenta de la pieza que no encajaba y en la segunda parte decidió subsanar el pequeño error.

Schone no estaba teniendo un buen partido y Bendtner no acaba de brillar ante tal marcaje ferreo. Así pues, el seleccionador decidió dar entrada a Vibe. El media punta se colocó justo por detrás de Bendtner y junto a Eriksen empezaron a sobrepasar al rival por dentro. 

Albania se vio superada y Dinamarca empezó a ser mucho más fluida en ataque con un Eriksen mucho más aliviado con Vibe que combinaba al primer toque, un Bendtner que caía a banda como en el segundo gol donde él da la asistencia y sobretodo los dos laterales, tanto Boilesen como Ankersen que subían con mucha más libertad.

El enigma del portero fue desvelado


Sinceramente tenía la duda de quién sería el portero titular en la andadura hacía la próxima Eurocopa de Francia en 2016. Olsen tenía la difícil papeleta de decidir entre Andersen, ex portero del Betis, y Schmeichel que tan bien lo esta haciendo en el Leicester de la Premier League.

El elegido fue Kasper Schmeichel. La elección fue valiente y ahora falta ver si sigue con su prometedora carrera al igual que hizo su padre.