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08 junio 2014

Un veterano más para el Milán


El veterano defensa central brasileño, Alex, ficha por el Milán de Inzaghi, libre de contrato. Deja el París Saint Germain tras estar desde el 2012 y siendo titular en la mayoría de partidos. Pieza clave para la defensa del equipo francés y relegado a un segundo plano con la llegada de David Luiz.

Alex, que el próximo 17 de junio cumplirá 32 años, se une al Milán siguiendo la ya habitual contratación de jugadores experimentados en su recta final. Así pues, se espera que sea pieza clave en el esquema de Inzaghi y falta por ver si también le acompañará el francés Ramí que pertenece al Valencia.

Una carrera llena de éxitos


Desde que dejará Brasil, Alex ha conseguido tener un buen cartel en el fútbol europeo gracias a sus buenas actuaciones en los diferentes clubes que ha estado. Su paso por el Chelsea fue su mejor momento además de su posterior paso por el PSV de la Eredivisie.

El 1 de julio de 2004 firmaba por el Chelsea un joven defensa central procedente del Santos a cambio de 11,5 millones de euros. Alex cumplía el gran paso de dejar la liga brasileña para adentrarse en el fútbol europeo.

La primera temporada de Alex en Europa sería en el PSV de Holanda. La decisión del Chelsea era ceder al joven central a una liga menos competitiva donde tuviera minutos y así conseguir que se formara al estilo de juego europeo.

Tras estar dos temporadas seguidas en el PSV, Alex volvió al Chelsea para asentarse en el equipo londinense. En el Chelsea ganó una Premier League y además se confirmo como el gran central que tanto prometía cuando vino del Santos.

Tras estar varias temporadas decidió dar un vuelco a su carrera y probar suerte en la Ligue 1. El PSG se interesó por él y pagó 5 millones de euros en 2012.

Central seguro y eficiente


Si algo tiene Alex, es seguridad en si mismo y al mismo tiempo para todos sus compañeros. Su buena colocación y su gran inteligencia para leer el juego defensivo le han hecho un central seguro y eficiente. Tal vez haya perdido velocidad y aceleración pero sigue siendo un buen central gracias a su gran profesionalidad.

El Milán gana en seguridad, colocación, experiencia y anticipación. Lo malo es que pierde frescura, rapidez y juventud.