18 septiembre 2011

Tres partidos, tres victorias

Tranquilito y en casa acompañado por una buena Heineken y las inseparables papas. Así es como me prepare para ver ayer el partido Sporting de Gijón – Valencia. Es de merecer estar bien cómodo y sobretodo bien alimentado cuando ves a tu equipo favorito. La cosa no desmereció tal preparación ya que el Valencia me gusto en la primera parte con un dominio aplastante de posesión (los datos los reflejaban bien en el 70% de posesión a favor de los valencianistas) además de buen juego de toque con bastantes llegadas al área rival pero con no tanta precisión como otros partidos. Aun así llegó el gol, era cuestión de tiempo, que Roberto Soldado viera puerta y así lo hizo en una buena contra donde aprovecho el rechace del portero a raíz del disparo de Jonas para rematar a placer y subir el que sería a la postre el único tanto del partido. Poco después el mismo Jonas volvió a gozar de una nueva ocasión de inaugurar su marcador personal pero el balón se estrelló en la misma cruceta de la portería, la mala suerte la del brasileño que mereció el gol por su gran trabajo en la elaboración de juego y sus buenas asistencias compartiendo protagonismo con Canales.
La segunda parte los papeles se cambiaron y por tanto el Valencia se tiraba un poco más atrás para defender y esperar su oportunidad de sentenciar mientras los asturianos intentaban darle la vuelta al resultado. Los cambios de Manolo Preciado dieron mayor libertad en ataque al disponer de dos delanteros en vez de uno tal como había empezado el partido pero aun así la suerte les dio la espalda ya que se encontraron con una defensa férrea con Rami y Víctor Ruiz que fueron un muro al mismo nivel que el famoso muro de Berlín y si eso fuera poco también se unió a la fiesta un inspirado Vicente Guaita que, tras tener un mal inicio de liga ante el Racing de Santander, quiso dejar bien claro que el portero titular es el sin ninguna duda (tal vez el único que no le guste eso sea Diego Alves).
Los últimos quince minutos del encuentro fueron agónicos para los “ches” pero supieron aguantar para llevarse los tres puntos de vuelta a Valencia. Este partido, junto con otros que he visto anteriormente, me reafirma que la secretaria técnica del Valencia, ha hecho un gran trabajo en lo que refiere regenerar la defensa que desde ya hace varios años pedía a gritos ser reforzada al mismo nivel de tal envergadura como lo es el Valencia.
Los dos centrales se complementan a las mil maravillas. El defensa francés Adil Rami destaca por su increíble físico que le ayuda a complementar su exquisita colocación sin olvidar lo bien que va por arriba tanto para defender como para atacar (buena prueba de ello es el gol que marco ante el Racing de Santander). En cuanto a Víctor Ruiz destaco su gran salida de balón, en el partido de ayer se pudo ver en los pases milimétricos a 30 metros que hacia siempre que se le presentaba la ocasión para que se sumara por banda derecha su compañero Pablo Hernández. Aparte de su buen juego en largo para sacar el balón también se le suma su buena colocación y además es zurdo que parece poco importante pero cada vez es más difícil encontrar un defensa central bueno y que sea zurdo. Ambos jugadores son jóvenes y con muchísima proyección lo cual es una buena noticia para ellos y como no para el Valencia que tiene pareja de centrales para rato, bien por Braulio.
No quería finalizar el artículo sin hablar del Sporting de Gijón que siempre me ha caído muy bien pero que me parece a mí que este año van a sufrir mucho más que anteriores temporadas ya que sin sus dos estrellas (Diego Castro y Jose Ángel) se antoja difícil que mantengan la categoría. Me gustaría que consiguieran la permanencia pero para ello le queda mucha faena al bueno de Preciado pero al menos a su favor juega la confianza adquirida de los varios años que lleva en el club asturiano porque cualquier otro hubiera ido fuera al no ganar ninguno de los tres partidos jugados hasta la fecha.