26 septiembre 2011

Partido de infarto entre dos grandes

Una máxima del fútbol es: lo que funciona no lo toques. Pues bien, el sábado, Unai Emery suspendió en la regla de oro. No es lo mismo Bruno que Miguel, no es lo mismo Mathieu que Jordi Alba, no es lo mismo Albelda que Maduro, no es lo mismo Aduriz que Soldado, no es lo mismo jugar con doble pivote sin banda izquierda que viendo a Pablo Hernández y Piatti donde corresponde y por ultimo no es lo mismo jugar con Jonas que con Canales. Los únicos cambios justificables son Jordi Alba porque estaba sancionado y Albelda porque estaba lesionado, todo lo demás es jugar con fuego y el Valencia lo pago caro.
El Sánchez Pijuan no es un campo bueno para los valencianistas ya que desde que se ganó la liga en aquel campo no se ha vuelto hacer nada más que perder o empatar. La historia no cambio el sábado pasado y no porque jugara mejor el Sevilla que de todas maneras así fue pero si tu rival te juega sin ganas y encima con un montón de cambios pues pasa lo que tiene que pasar y es que palmas.
Tuve la oportunidad de ver el partido y antes de empezar ya pensaba aquello de: partido de sábado a las seis de la tarde y encima con una revolución de once seguro que perdemos. Para mi desgracia no me equivoque y aun pudo ser mucho peor la verdad así que el Valencia puede dar gracias que no perdiera por más de dos o tres goles. Al final el 1-0 de los sevillistas se queda corto viendo la primera parte de los pupilos de Marcelino.
Con todo el carrusel que hizo Emery en el once también se le sumo el querer jugar igual que contra el Barça pero no le funciono. Más que nada no le funciono porque el Barça no juega con jugadores exclusivos de banda y desarrolla más su juego por el centro del campo cosa que el Sevilla es todo lo contrario. Jesús Navas y Perroti tuvieron un festín con las facilidades que ofrecieron Bruno y Mathieu en sus bandas.
En toda la primera parte el juego se cargaba por la banda derecha del Sevilla donde Navas se metía como Pedro por su casa ante un desaparecido Mathieu que como lateral deja mucho que desear. Le da mil vueltas defensivamente Jordi Alba que siendo un extremo reconvertido a lateral lo hace mucho mejor tácticamente sin dejar apenas huecos. Tal vez la justificación del francés sea que su técnico le digiera que la banda era toda para el al no tener nadie delante por tanto intento subir pero le era imposible al ver continuamente a Navas sumándose al ataque. Partido desastroso de Jeremy que mostro sus dos caras en dos partidos en la misma semana. Atacando de extremo ante el Barcelona fue estupendo y luego unos días después frente al Sevilla de lateral fue desastroso, es para hacérselo mirar. Yo si hubiera sido Emery y sé que no tengo a Jordi Alba y por tanto no me queda otra que poner a Mathieu de lateral pues hago un esfuerzo extra en que mi medio centro defensivo, en este caso fue Maduro, que haga bien la cobertura en el lateral para así al menos no hubieran tantos huecos y pudiera subir por banda para atacar. Parece simple pero en toda la primera parte a Emery no se le vino a la cabeza y fue pura suerte que los centros de Navas no sacaran más de un gol.
Ante de pasar a la segunda parte he decir que Maduro no le llega a la suela del zapato a David Albelda y mucho menos a Topal. Se tuvo que buscar una salida en el mercado de verano y ahora se lo están comiendo con patatas. Un error de la secretaria técnica. El nivel defensivo de la media baja mucho si no está el capitán o el turco.
Pues en la segunda parte me lleve una sorpresa. Resulta que Bruno se quedaba en el banquillo y debutaba Antonio Barragán. El ex lateral derecho del Valladolid le puso ganas y aunque no se le pudo ver en tareas defensivas, ya que el técnico le había mandado subir siempre que pudiera, los centros que saco fueron buenos. Dejo buenas sensaciones y yo empezaría a darle minutos por delante de Bruno que está totalmente fatal y así de paso daría un toque de atención a Miguel que sigue haciendo fallos como se pudo ver en los dos goles del Barça.
Sorprendentemente, el Sevilla, reculo y jugo a verlas venir. Los papeles se habían cambiado respecto a la primera parte y ahora era el Valencia quien tenía toda la posesión atacando incisivamente. Hasta el minuto 65 todo iba con la normalidad de un Valencia volcado para conseguir meterse en el partido y un Sevilla defensivo total pero todo cambio con la expulsión de Escude por un penalti claro que hizo a Aduriz. La oportunidad de empatar era clara pero ante la sorpresa de todos, Banega, disparo al poste. Se acercaba el minuto 70 y el Sevilla se quedaba con 9 jugadores al ser expulsado Trochowski  por segunda amarilla en una entrada a destiempo.
Parecía que aunque se había fallado el penalti al jugar dos jugadores más el Valencia podía darle la vuelta al marcador pero los sevillistas usaron las armas sucias y tras unas palabras de Navarro, Aduriz cayó en la trampa y piso a Spahic  ganándose una merecida tarjeta roja.
Los veinte minutos finales fueron de infarto. Muchas fueron las ocasiones pero Javi Varas tuvo el día bueno y saco todo lo que se le puso por delante. Estupendo el joven portero del Sevilla y un Valencia que tiene que mejorar mucho si quiere plantarle cara a todo un Chelsea que sigue con su buena forma en este inicio de temporada.