Euro Sub 21 Polonia 2017

02 enero 2017

El don de la polivalencia

Ayer cuando estuve viendo el Arsenal - Crystal Palace me volvió a la mente viejos recuerdos ligados al Arsenal, concretamente, al ataque del equipo que dirige Wenger. De hecho, creo que siempre que me toca ver el equipo londinense me acuerdo de lo mismo, es decir, pienso en lo polivalentes que llegan a ser los jugadores de ataque que dispone el técnico francés, independientemente de la temporada que sea y de lo que ese jugador haya desarrollado en un pasado.





Podríamos irnos varias temporadas en el tiempo y ver que pasó con Cesc Fabregas, que por así decirlo fue el primer gran fichaje joven, talentoso y con sello español que fichaba "Arsenio". El medio centro ha sido una buena prueba de que la polivalencia no esta discutida con el talento, es mas, me atreveria a decir que es parte de ello. Si no me falla la memoria, recuerdo que Cesc era el cerebro, el origen de toda jugada ofensiva que inicia el Arsenal en aquella época dorada donde llegó a conocerse como los invencibles; que tiempos aquellos! Ahora vemos a un Fabregas mucho más curtido, con mas experiencia, con muchas batallas a sus espaldas y sobretodo con ese don desarrollado. Mirad ahora o en la anterior etapa en el Barcelona que lo mismo ha jugado de medio centro, pivote, media punta o interior con la misma soltura. Ya otra cosa es que cada entrenador lo vea de una manera u otra pero es innegable que tiene el don de la polivalencia y gran parte de culpa se la damos a Wenger.





Si nos centramos en la actualidad y sin que sirva de precedente el partido anteriormente citado, quiero exponer el caso Santi Cazorla. Un jugador que me fascina y que curiosamente también tiene el sello español que al parecer tanto gusta al mister del Arsenal. El ex del Villarreal es uno de esos jugadores que temporada tras temporada ha tenido que ir adecuando su posición e incluso su rol a lo que el equipo y sus condiciones le proponen. Recuerdo cuando en el equipo castellonense jugaba de extremo o volante en aquel mítico equipo que llegó tan lejos en la Champions League. Además, su paso por el Málaga también fue con la misma vara de medir, es decir, con la idea de ser un extremo habilidoso que pudiera llegar, recortar y meter un gran centro por la derecha. Poco queda de la posición pero mucho de lo que ofrecía porque se ha sumado a lo que ahora le invita el rol de ser medio centro organizador. Ese tipo de jugador que ahora por ejemplo tiene que desempeñar Xhaka o Elneny en alguna ocasión pero que sin duda no es ni de lejos lo mismo. Santi es visión, paciencia, pase y sobretodo ese frasco pequeñito de técnica para buscar el disparo que aún conserva de sus mejores épocas vistiendo de amarillo. Le damos otro punto al bueno de Wenger.





Vamos a centrarnos en el presente más inmediato para citar a Iwobi, Lucas Pérez y Alexis Sánchez. Los tres fueron de la partida en el once inicial del Arsenal frente al Crystal Palace que por cierto acabó ganando el equipo del Emirates Stadium por 2-0. Curiosamente, los tres jugadores pueden desempeñarse por todo el frente del ataque. De hecho, Lucas Pérez es un 9 o tal vez un segundo delantero, de ahí que me chocara verlo tirado a una banda. Pero vayamos mas lejos y fijemonos en Alexis que lo mismo juega de volante por una banda u otra, que lo hace de enganche o que incluso lo hemos llegado a ver de falso 9, algo inaudito que ni él mismo creía cuando Wenger le afirmó que sería la referencia. Por último el caso Iwobi que al principio lo hemos visto más como un extremo rápido que encara y busca como sea la línea de fondo para centrar pero en cambio, ante el equipo de Sam, se le vio por dentro actuando de media punta centro y apoyando a Lucas en cada ataque. La polivalencia de los tres es tal que luego entró Ramsey y Chamberlain y podría decir lo mismo de ellos porque una vez más, tiene ese don de la polivalencia. Si, es otro punto para Wenger.

El don de la polivalencia no siempre ha funcionado para Wenger. Recuerdo el caso Gabriel que lo vi de lateral derecho y no me gustó nada de nada. Obviamente no todo le puede salir igual de bien como en el campo del ataque pero no podemos negar que el francés domina como pocos aquello de situar a sus atacantes a su antojo y que encima le salga de maravilla. Viva el don de la polivalencia!