Gabriel Jesús por Ernesto Ibáñez

29 julio 2016

Un Real Madrid con los conceptos por desarrollar

El PSG pasa por encima del equipo de Zidane


Estuve viendo, al menos eso intenté por la hora que se jugaba, el partido del Real Madrid ante el PSG de Unai Emery para ver como el ex técnico del Sevilla iba adaptando sus ideas y de paso ver cómo funcionaban jugadores del equipo blanco que apenas tuvieron minutos la temporada pasada como por ejemplo Kovacic.

El Real Madrid salió con Kiko Casilla en portería; Danilo, Varane, Nacho y Marcelo en defensa; Kovacic, Casemiro e Isco en medio campo; Lucas Vázquez, Morata y Jesé en la delantera. Por parte del PSG salió con Tramp en portería; Aurier, Thiago Silva, Kimbempe y Kurzawa en defensa; Callegari, Rabiot y Pastore en medio campo; Lucas Moura, Cavani e Ikone en la delantera. Un claro 4-3-3 para el Real Madrid mientras el PSG ponía en liza un 4-2-3-1 con la variaciones de Ikone que iba intercambiandose de banda y también con la excepción de Pastore que alternaba su rol con el mediocentro creativo Rabiot.

Antes de nada hay que destacar la gran labor de Ikone que estuvo espléndido batiendo a Casilla con un gran regate y algo de fortuna para plantarse casi mano a mano con el portero y marcar con un sutil disparo a los pocos minutos de empezar el partido. También me gustó bastante la entrada de Meunier por el lesionado Thiago Silva. Aurier se puso de central derecho y el belga debutó a lo grande. Su gran Eurocopa con Bélgica no ha sido flor de un día y así lo vivió el propio Emery que se quedaba asombrado viendo como subía su banda y daba asistencias como si nada además de sacarse uno de los golazos de esta pretemporada tras un disparo desde la frontal con su pie izquierdo. Enorme Meunier.

El resultado hace justicia al juego directo, rápido y sobretodo a puntito extra de buena forma que se encuentra el PSG a estas alturas de la pretemporada. Tal vez parezca abultado un 1-3 pero sinceramente, Ikone y Meunier estaban como si jugaran una final de Champions League con las revoluciones casi a tope ante la inoperancia de una defensa que aún les pesa las vacaciones. Es pronto pero al menos pudimos sacar varias conclusiones muy interesantes.


La vuelta de Morata y poco más


El Real Madrid estuvo espeso, con conceptos aún por desarrollar como por ejemplo la defensa adelantada cuando tiene el balón, los desmarques de ruptura o las coberturas al lateral. Marcelo sufrió muchísimo para guardar su posición ante las acometidas de Moura y de vez en cuando Ikone que se intercambiaba de banda además el trivote funcionó a medio gas producto del poco rodaje que llevan respecto a los franceses que dentro de poco juegan la supercopa de Francia.

Sólo tuvimos la novedad de volver a ver a Morata. El delantero, canterano del conjunto blanco, volvió tras su buena temporada en la Juventus y dejó buenos detalles. Me llamó la atención que se movía permanentemente a un lado y otro buscando sacar de su zona al central que le marcaba. Parecía orden clara de Zidane. "Cuando la tenga Isco, Jesé o Lucas Vázquez, asóciate a ellos y no dejes que el balón vaya a ti, ves tu a buscarlo"- Parecía indicar Zinedine Zidane a Morata. Esto hacía que la defensa del PSG tuviera que bascular mucho más.

Normalmente vimos más a Morata caer hacía la banda izquierda donde tenía más posibilidades de tener opciones de desbordar y combinar ante Aurier (más tarde fue Meunier). En el otro lado, que estaba Kurzawa, no le fue nada bien y apenas lo intentó por ahí.

Isco es el cerebro


Como era de esperar, Isco fue el verdadero cerebro del equipo. La idea era clara. Cuando el Real Madrid tenía el balón, el ex mediapunta del Málaga tenía que bajar hacia el circulo central de medio campo para dar aire a Kovacic y Casemiro que adoptaban el rol de escuderos del jugador español. Una especie de triángulo que intentaba avanzar por dentro y esperaba las ayudas por los lados de Vázquez y Jesé. La idea era buena pero la anticipación de Callegari, Rabiot y en muchas ocasiones de Kimbempe anulaba la idea.




Dos líneas de 4 para defender sin posesión


El conjunto blanco atacaba con un 4-3-3 pero se transformaba a un 4-4-2 cuando tenía que replegarse para defender ante las acometidas del PSG. Un esquema algo atípico que no esperaba por el tipo de jugadores que tiene para conformar esa segunda línea de 4 jugadores en el medio campo. Se notaba especialmente en la banda izquierda donde Jesé no acababa de acatar la orden y muchas veces estaba fuera de lugar o simplemente no guardaba la posición para taponar la salida del equipo francés.




El sello Emery se empieza a notar


El PSG avasalló al rival con una idea muy reconocida de su paso por el Sevilla. Su mentalidad y estrategia son simples pero efectivas. El juego por bandas es crucial. Se abre bien el campo con ambos laterales mientras los tres centrocampistas tapan a los adversarios creyendo que el juego va a ir por dentro. Buena prueba de que el juego por fuera es crucial para Unai es ver que el resultado fue por 1-3 y los goles llegaron con firma de un lateral derecho, Meunier, y de un extremo como es Ikone