15 septiembre 2011

Primera jornada de la Champions League

Suerte dispar para los tres equipos españoles en la Champions League pero con un mismo factor, los tres dejaron sabores agridulces o amargo en el caso del Villareal. Yo solo pude ver el Dimamo de Zagreb – Real Madrid y el Barcelona – Milán y no por elegir en los varios partidos que hubo sino simplemente porque uno lo hizo el martes TVE y otro lo hizo las cadenas autonómicas el miércoles. Sinceramente me hubiera gustado ver el partido del Villareal por la calidad que había entre castellonenses y bávaros e incluso hubiera elegido ver también el partido del Valencia en tierras belgas más que nada porque es mi equipo favorito y eso siempre tira pero viendo después el resultado pues la verdad no me perdí mucho aunque en el resumen se vio que el Genk se le apareció la Virgen.
Vamos al grano empezando por el insulso partido del Real Madrid. Me da a mí que eso de jugar de rojo no les quito la excesiva confianza con la que afrontaron el partido ante el modesto Dinamo de Zagreb. A decir verdad me sorprendió bastante porque el equipo rival le puso en serios apuros al once que puso sobre el campo de juego, Jose Mourinho (once que era el de gala con Casillas, Benzema, Carvalho, Cristiano y compañía). Suele pasar que los equipos pequeños, al no tener nada que perder y mucho que ganar, ponen mucho ímpetu y eso disimula la falta de calidad que tienen dichos jugadores que pasan desapercibidos para el resto del mundo. El resultado quedo en un insuficiente 0-1 a favor de los madridistas y lo cual queda reflejado el pobre bagaje expuesto en los noventa minutos reglamentarios. Bien fácil pudo ser otro marcador a favor de los de Zagreb. A principio de partido más de un susto se llevó un inspirado Iker Casillas que atajo las múltiples contras que formaban los delanteros rivales. Es curioso pero ya acabado el partido se pudo ver como en la tertulia del programa de Intereconomia, Punto pelota, intentaban enmascarar el nulo acierto de los atacantes madridistas hablando de una más que posible expulsión de un defensa que entro con demasiada fuerza al tobillo de Cristiano Ronaldo. Las declaraciones de varios jugadores e incluso del segundo entrenador tampoco se quedaban atrás y por supuesto recriminaban dicha acción. En fin, que el Real Madrid tiene que mejorar mucho más si es que quiere ser ese equipo grande que dicen que son.
El eterno rival del Madrid, el Barcelona, obtuvo un empate pero con la diferencia que el rival es de los top ten de Europa. El Milán puso en serios apuros a los de Pep Guardiola ya que en apenas un minuto y medio de juego, el delantero brasileño Pato, adelanto con un soberbio gol dejando atrás a los dos defensas centrales y batiendo a placer a Víctor Valdes. Desde del jarro de agua fría, el Barça, arrollo con su juego ofensivo y fruto de ello llego la remontada con una espectacular falta directa obra de David Villa y después con un gol a placer de Pedro fruto de un jugadon del astro argentino Leo Messi. A partir de ahí todo parecía encaminado a la victoria cule pero todo el Camp Nou enmudeció cuando en el tiempo de descuento Thiago Silva marcaba en jugada de córner para dejar el definitivo 2-2. A diferencia del Real Madrid, el Barça jugo bien pero tuvo dos puntos débiles. Está claro que en el mercado de verano se debió fichar un buen central ya que se demostró que si no está la pareja Piqué – Puyol la defensa no es ni de lejos la misma y por muchos experimentos que invente Guardiola de poner a Busquets, Mascherano  e incluso Eric Abidal (que realmente es lateral) pues no pegan ni con cola. Habrán muchos que piensen que siempre queda la cantera pero siendo realistas los defensas del B no están tan maduros para ser titulares ante todo un Milán que siendo un equipo de jubiletas (véase Abbiati y Seedorf entre otros) siguen siendo un coloso en Europa y no hay que desestimarlos.
Me quedan Valencia y Villareal que no pude verlos pero que si pude ver el resumen de lo mejor de cada uno. La verdad que aún no me creo que el Valencia no pudiera ganar al Genk, ¿Qué digo ganar?, es mejor decir ¡como no pudo golear al débil Genk! porque visto lo visto son un equipo muy muy bajo para el nivel de la Champions League. Tal vez se pueda achacar a una excesiva revolución en el once (a Unai Emery le encanta ir rotando para tener contentos a todos los jugadores pero por mucho que quiera eso es imposible) y por tanto eso se nota. Otro síntoma fue la mala suerte porque viendo las múltiples ocasiones que tuvieron y sobretodo la espectacular chilena al larguero del defensa central francés, Adil Rami, se sigue sin comprender el empate a cero. Ahora tendrán la obligación de ganar a todo un gran Chelsea (con Mata en plan estrella que ya lleva dos goles con su nuevo equipo) en Mestalla que decirlo es fácil pero de ahí a conseguirlo van a sudar sangre.
Del Villareal bien poco puedo decir ya que era de esperar que perdiera. Los de Garrido tienen que tener asumido que este año no tienen nada que hacer más que nada porque el sorteo les ha sido malísimo. La suerte no ha estado de su lado y si el Bayern de Múnich les metió dos goles no me quiero ni pensar que pasara contra el Nápoles de Cavani y el Manchester City de Silva. Creo que deberían hacer otra ofrenda a la Virgen porque me da a mí que no tienen nada que hacer, otro año será.